Tecnología en farmacias, un bien necesario.


Académicos y estudiosos de la industria farmacéutica y sus áreas ha concluido que dicho mercado está en el proceso de ingreso a la cuarta revolución industrial, donde gracias a tecnologías disruptivas como el internet de las cosas, el big data y el avance de la automatización y la robótica se llevaría a cabo la conexión total de productos, máquinas y sistemas.

 

En tiempos en que la transformación digital en las empresas ha dejado de ser una opción, las empresas de la Salud se han sumado a esta tendencia que dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad para mirar hacia el futuro.

En esta dinámica, las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) asoman como una alternativa beneficiosa para la industria, gracias a un sus ‘beneficios’ o ventajas, los cuales podrían agruparse en tres aspectos.  Visibilidad de la cadena de principio a fin y monitorización global de los procesos y de las operaciones, Flexibilidad y Aplicación de cambios tácticos y estratégicos, sin necesidad de grandes inversiones en tiempo y recursos; y Conocimiento.


En paralelo con la gestión física de materiales, la gestión de la información es fundamental para los proyectos de reducción de costes y mejora de la rentabilidad. Es un campo con enormes posibilidades, donde una gestión integrada de todos los datos permite aplicar las técnicas de análisis multivariante para transformar la información en conocimiento, con importantes aplicaciones, por ejemplo, de metodologías como la gestión de la calidad por el diseño en la fabricación industrial de medicamentos.

En esta lógica la tecnología no es más que una herramienta de ayuda que tiene la industria farmacéutica y de salud para tomar decisiones acertadas en todos sus procesos.