La automatización de los procesos y servicios.


La automatización de los procesos y servicios debería ser la prioridad del gobierno en este 2019

Los primeros días de enero son el momento ideal para evaluar el año que termina e imaginarnos lo que en los siguientes meses nos gustaría que sucediera. Las tendencias, y no predicciones, en términos de tecnología para los gobiernos siguen los patrones de avance de la industria de TI, telecomunicaciones y responden a necesidades de implementación de nuevas políticas públicas.
Año con año, escuchamos cómo las nuevas tecnologías exponenciales llegarán a revolucionar la vida de todas las personas. Mantener una visión centrada en el usuario y que premie la innovación y no la inversión, es central para lograr que nuestro gobierno aproveche las tecnologías para proteger y servir mejor.
Diseñar políticas públicas que tiendan a que la automatización de procesos y servicios suceda deberá de ser, en mi opinión, una prioridad para el gobierno de México en 2019. Si bien el aprendizaje automatizado, la analítica de grandes cantidades de datos y el Internet de las Cosas parecen ser cada día más comunes en las vidas de todas las personas, los gobiernos en todos los niveles deben avanzar para alcanzar a la industria y utilizar estas tecnologías transformadoras también en los servicios que ofrecen.

1. La nueva fuerza laboral
En un contexto en donde el ahorro en gasto público y la eficiencia de procesos es parte del discurso diario del nuevo gobierno, la automatización, la inteligencia artificial (IA) y las tecnologías cognitivas podrían jugar un rol central para alcanzar las metas de austeridad del gobierno actual.
Las dependencias deberán rediseñar sus sistemas de forma que se adapten mejor para ser automatizados, además de buscar atraer el talento correcto que los ayude a aprovechar, desarrollar y facilitar el acceso a los ciudadanos a más servicios e información a través de bots, asistencia cognitiva (estilo Alexa, Siri o Cortana) y otras tecnologías que en su base utilicen IA. Este modelo de automatización de la fuerza laboral empieza a verse en la mayoría de las industrias que prestan servicios, y no existe un ente más grande de servicios y de contacto con usuarios que el que representa un gobierno. El énfasis deberá centrarse en generar las capacidades y modelar los procesos para que los gobiernos a nivel local, estatal y federal puedan multiplicar sus capacidades de respuesta automatizando procesos.

2. Para móvil primero
En los últimos años el énfasis en el gobierno de diseño, navegación y usabilidad ha sido uno que nos da sitios amigables para utilizarse en celulares, pero en 2019 los gobiernos de México deben de moverse a una mentalidad de “móvil primero”. Esto significa que al diseñar sitios web la jerarquización de objetivos debe de girar en torno a la navegación móvil, y en segundo término diseñar navegaciones que sean compatibles con computadoras de escritorio.
El progreso a sitios pensados móviles, también es un cambio de mentalidad, en donde el diseño de los servicios digitales no está centrado en las necesidades de comunicación de los gobiernos o los funcionarios públicos, sino en las necesidades de los usuarios. La mentalidad de mobile first, deberá de ir acompañada por mejores modelos de investigación sobre el usuario para que las experiencias y contacto sean cada día más satisfactorias y acertadas. Las brechas de acceso de Internet disminuyen rápidamente y muy pronto serán los teléfonos inteligentes el punto de acceso universal al gobierno.

3. Datos para comunidades más seguras
La integración de plataformas de datos de seguridad, salud y de respuesta representan una posibilidad poco explorada de aumentar la velocidad de respuesta del Estado. La reducción de costos de servicios en la nube, tanto en términos de procesamiento como de almacenaje, así como la disminución de silos de información en administraciones pasadas, hoy nos presenta un escenario en donde por primera vez pueden existir sistemas integrales de intercambio de información entre sectores clave. Estas posibilidades pueden no sólo disminuir el tiempo de respuesta para asegurar desafíos de seguridad, sino que serán clave para temas centrales como el de de personas desaparecidas en la nueva administración.
Las interfaces de programación de aplicaciones o API se han convertido en el bloque básico de construcción para la integración de sistemas de información, interoperabilidad y aplicaciones. Este puede ser un año clave si el gobierno logra modificar la mentalidad de las oficinas encargadas de los datos y las tecnologías pasando de una visión de APIs como datos y a una de APIs como productos en sí mismas. Este cambio ayudará a avanzar en tareas no sólo de seguridad y salud, sino también de identificación de posibles actos corrupción y su investigación.
Estas tres tendencias deben marcar las metas del gobierno en 2019. No tener un gobierno que planea utilizar tecnologías exponenciales es tener un gobierno que no busca transformar sus servicios y acercarse a los ciudadanos en su propio lenguaje.

Fuente: news.culturacolectiva.com/